
Marco Bulacia es el nuevo campeón del Gran Premio Nacional. Lo logró en su primera vez. El piloto nacido en Santa Cruz (30 de enero de 1973) este año ya ganó el título nacional de rally y ahora también el de ruta.
Terminó la carrera y la ganaste, ahora sí puedes decir que lo lograste…
Creo que cumplí mi sueño, que era el de ganar un premio de estas características. La verdad, correr un prueba de éstas es diferente a todo (él es especialista y campeón nacional en la modalidad rally), fue mi primera vez y ha sido una linda experiencia.
¿Fue la primera vez y la última?
No, yo creo que a partir de ahora todos los años nos vamos (junto con su equipo) a animar a correr el Gran Premio. El hecho de haber tenido la oportunidad de luchar metro a metro con pilotos de experiencia y de gran talla, como Armin Franulic o Gustavo De Rada, es otra sensación, porque ante ellos no puedes cometer errores, y mucho menos distraerte. Lástima que hubieran abandonado, pero así son los fierros. A veces no te sucede nada, ni siquiera te molesta la máquina, pero no solamente es tener un buen carro, sino estar bien preparado física y mentalmente, y sobre todo tener capacidad conductiva.
¿Qué te dejó como enseñanza esta primera incursión?
Creo que uno debe planificar al máximo, no solamente el hecho de tener una buena carta de navegación y un navegante, sino saber ubicar sus auxilios para cualquier eventualidad, y tener suerte para que la máquina no lo abandone a uno y uno tener paciencia y tranquilidad, no desesperarse, ése es el gran secreto.
¿Con Franulic y De Rada en carrera había presión?
No me sentí presionado, para nada; la verdad es que los tres veníamos haciendo una linda carrera, luego apareció Rolando Careaga, que también apretó bastante y nos dio bastante pelea.
¿Cuánto te demandó económicamente esta participación?
Alrededor de 30.000 dólares. Si quieres salir a ganar es que tienes que presupuestar bien, tener un mínimo de dos auxilios con gente entendida, adquirir llantas, gasolina, aceite y piezas que uno tiene que llevar.
Es verdad que la inversión es grande, pero a uno nadie le quita deportivamente el haber ganado una competencia tan exigente como ésta, creo que ello se merece el sacrificio que se hace, pues le permite ingresar en la historia. En este caso recuperaré algo con el auto que ganamos.
¿Qué fue lo más importante para ganar esta prueba?
Creo que nosotros venimos compitiendo de forma seguida durante siete años y estamos en ritmo, lo que nos da una buena forma; pero acá fue diferente porque aprendimos algo, la persistencia de Armin Franulic, que aplicó toda su sapiencia, la planificación que tiene Gustavo De Rada; entonces, en ese sentido, también fue positivo.
¿Te encomiendas a alguien antes de cada partida?
Soy católico y me encomiendo a Dios, siempre antes de ingresar en el habitáculo me encomiendo a Él y le pido que si pasa algo, cuide a mi familia, ya que es un deporte de mucho riesgo, donde uno debe exigirse al máximo.
Aparte de la carrera como tal, qué te impresionó de la ruta?
Fue impactante el hecho de ver tanta gente, creo que muchos pobladores salieron de tierra adentro para observarnos. Es importante por el aliento que te brindan con sus aplausos y enarbolando la bandera nacional.
Fue un buen año, ganamos el título departamental, el campeonato nacional de ruta y ahora el Gran Premio.
La otra mirada
EL CIERRE
Anoche, en el Palacio de Gobierno, se procedió al acto de entrega de premios a los vencedores del Gran Premio. El ganador absoluto, Marco Bulacia, recibió un auto Toyota; el vencedor de las motos, Juan Carlos Salvatierra, una motocicleta Honda también nueva.
EN DINERO
El segundo de la categoría N-4, Rolando Careaga, recibió $us 2.500; el tercero, Fortunato Maldonado, $us 1.500, y la cuarta, Natalia De Rada, $us 1.000. En la categoría Libre el vencedor se hizo acreedor a $us 3.000; el segundo, $us 2.500; el tercero, $us 1.500, y el cuarto, $us 1.000. En Todo Terreno, la misma escala. Y en motos, el segundo, $us 1.500; el tercero, $us 1.000; el cuarto, $us 500, y el quinto, $us 300.
EL PROMEDIO
Hubo tramos en que las máquinas de la categoría N-4 imprimieron velocidades de hasta 230 kilómetros por hora. El promedio general de Bulacia, el ganador, tomando en cuenta las cinco etapas, fue de 140 kilómetros, 303 metros a la hora. Natalia De Rada, la única dama, hizo 113,656.
KOSKY SE VA
El presidente de la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (Febad), Sergio Kosky, confirmó que el Gran Premio fue su último como máximo dirigente “tuerca”. En enero entregará el mando a quien sea elegido como nuevo titular. Pero no se marchará de los autos, sino que volverá a las carreras con un coche en la categoría N-4.
“Nos sentimos contentos todos los que integramos el directorio por haber llevado ese mensaje de unidad e integración por los diferentes sectores del territorio nacional”, dijo.
EL ÚLTIMO
Si Bulacia fue el mejor de la carrera y campeón, el último lugar de la clasificación general le tocó a un piloto valluno de motociclismo: Ricardo Bedregal ocupó la posición número 48, con un tiempo de 22 horas, 32 minutos y cuatro segundos, a más de ocho horas del vencedor y corriendo a un promedio de 87 kilómetros 923 metros a la hora.
El cuarto
Marco Bulacia es el cuarto piloto nacido en Santa Cruz que gana un Gran Premio Nacional. William Bendeck lo hizo en 1967 y también dos años después; Carlos Méndez ganó en 1981, y Róger Méndez, en 1982.
La frase
Uno se siente feliz cuando cumple su deber. Salimos de Santa Cruz con una misión y felizmente la hicimos realidad. La verdad, esto es indescriptible y nos deja una gran enseñanza en todo sentido, desde la unidad hasta la solidaridad”
Roly Landívar / Navegante de Bulacia
Terminó la carrera y la ganaste, ahora sí puedes decir que lo lograste…
Creo que cumplí mi sueño, que era el de ganar un premio de estas características. La verdad, correr un prueba de éstas es diferente a todo (él es especialista y campeón nacional en la modalidad rally), fue mi primera vez y ha sido una linda experiencia.
¿Fue la primera vez y la última?
No, yo creo que a partir de ahora todos los años nos vamos (junto con su equipo) a animar a correr el Gran Premio. El hecho de haber tenido la oportunidad de luchar metro a metro con pilotos de experiencia y de gran talla, como Armin Franulic o Gustavo De Rada, es otra sensación, porque ante ellos no puedes cometer errores, y mucho menos distraerte. Lástima que hubieran abandonado, pero así son los fierros. A veces no te sucede nada, ni siquiera te molesta la máquina, pero no solamente es tener un buen carro, sino estar bien preparado física y mentalmente, y sobre todo tener capacidad conductiva.
¿Qué te dejó como enseñanza esta primera incursión?
Creo que uno debe planificar al máximo, no solamente el hecho de tener una buena carta de navegación y un navegante, sino saber ubicar sus auxilios para cualquier eventualidad, y tener suerte para que la máquina no lo abandone a uno y uno tener paciencia y tranquilidad, no desesperarse, ése es el gran secreto.
¿Con Franulic y De Rada en carrera había presión?
No me sentí presionado, para nada; la verdad es que los tres veníamos haciendo una linda carrera, luego apareció Rolando Careaga, que también apretó bastante y nos dio bastante pelea.
¿Cuánto te demandó económicamente esta participación?
Alrededor de 30.000 dólares. Si quieres salir a ganar es que tienes que presupuestar bien, tener un mínimo de dos auxilios con gente entendida, adquirir llantas, gasolina, aceite y piezas que uno tiene que llevar.
Es verdad que la inversión es grande, pero a uno nadie le quita deportivamente el haber ganado una competencia tan exigente como ésta, creo que ello se merece el sacrificio que se hace, pues le permite ingresar en la historia. En este caso recuperaré algo con el auto que ganamos.
¿Qué fue lo más importante para ganar esta prueba?
Creo que nosotros venimos compitiendo de forma seguida durante siete años y estamos en ritmo, lo que nos da una buena forma; pero acá fue diferente porque aprendimos algo, la persistencia de Armin Franulic, que aplicó toda su sapiencia, la planificación que tiene Gustavo De Rada; entonces, en ese sentido, también fue positivo.
¿Te encomiendas a alguien antes de cada partida?
Soy católico y me encomiendo a Dios, siempre antes de ingresar en el habitáculo me encomiendo a Él y le pido que si pasa algo, cuide a mi familia, ya que es un deporte de mucho riesgo, donde uno debe exigirse al máximo.
Aparte de la carrera como tal, qué te impresionó de la ruta?
Fue impactante el hecho de ver tanta gente, creo que muchos pobladores salieron de tierra adentro para observarnos. Es importante por el aliento que te brindan con sus aplausos y enarbolando la bandera nacional.
Fue un buen año, ganamos el título departamental, el campeonato nacional de ruta y ahora el Gran Premio.
La otra mirada
EL CIERRE
Anoche, en el Palacio de Gobierno, se procedió al acto de entrega de premios a los vencedores del Gran Premio. El ganador absoluto, Marco Bulacia, recibió un auto Toyota; el vencedor de las motos, Juan Carlos Salvatierra, una motocicleta Honda también nueva.
EN DINERO
El segundo de la categoría N-4, Rolando Careaga, recibió $us 2.500; el tercero, Fortunato Maldonado, $us 1.500, y la cuarta, Natalia De Rada, $us 1.000. En la categoría Libre el vencedor se hizo acreedor a $us 3.000; el segundo, $us 2.500; el tercero, $us 1.500, y el cuarto, $us 1.000. En Todo Terreno, la misma escala. Y en motos, el segundo, $us 1.500; el tercero, $us 1.000; el cuarto, $us 500, y el quinto, $us 300.
EL PROMEDIO
Hubo tramos en que las máquinas de la categoría N-4 imprimieron velocidades de hasta 230 kilómetros por hora. El promedio general de Bulacia, el ganador, tomando en cuenta las cinco etapas, fue de 140 kilómetros, 303 metros a la hora. Natalia De Rada, la única dama, hizo 113,656.
KOSKY SE VA
El presidente de la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (Febad), Sergio Kosky, confirmó que el Gran Premio fue su último como máximo dirigente “tuerca”. En enero entregará el mando a quien sea elegido como nuevo titular. Pero no se marchará de los autos, sino que volverá a las carreras con un coche en la categoría N-4.
“Nos sentimos contentos todos los que integramos el directorio por haber llevado ese mensaje de unidad e integración por los diferentes sectores del territorio nacional”, dijo.
EL ÚLTIMO
Si Bulacia fue el mejor de la carrera y campeón, el último lugar de la clasificación general le tocó a un piloto valluno de motociclismo: Ricardo Bedregal ocupó la posición número 48, con un tiempo de 22 horas, 32 minutos y cuatro segundos, a más de ocho horas del vencedor y corriendo a un promedio de 87 kilómetros 923 metros a la hora.
El cuarto
Marco Bulacia es el cuarto piloto nacido en Santa Cruz que gana un Gran Premio Nacional. William Bendeck lo hizo en 1967 y también dos años después; Carlos Méndez ganó en 1981, y Róger Méndez, en 1982.
La frase
Uno se siente feliz cuando cumple su deber. Salimos de Santa Cruz con una misión y felizmente la hicimos realidad. La verdad, esto es indescriptible y nos deja una gran enseñanza en todo sentido, desde la unidad hasta la solidaridad”
Roly Landívar / Navegante de Bulacia
No hay comentarios:
Publicar un comentario