18 enero 2009

La prohibición de autos viejos paraliza la Zona Franca de El Alto y 1.800 empleos están en riesgo


En diez días más, cerca de 1.800 personas, entre ellas jóvenes y mujeres, se quedarán sin trabajo por falta de actividad en la Zona Franca Industrial de El Alto (ZofraInd). Además, los pocos vehículos que se venden subieron su precio entre 300 y 2.000 dólares sobre el valor que tenían antes de la emisión del Decreto Supremo 29836.

En una visita a esas instalaciones en la ciudad de El Alto, La Prensa verificó que la labor de transformación de vehículos en esa zona quedó paralizada con la vigencia de esa norma.

El negocio de compra y venta de motorizados usados disminuyó, según los trabajadores, hasta en un 80 por ciento respecto de noviembre del año pasado.

El decreto prohíbe desde el 4 de diciembre de 2008 el ingreso de motorizados con una antigüedad superior a los cinco años, hecho que movilizó a los importadores y trabajadores para que se flexibilice la norma. En esta pelea, el 15 de diciembre del año pasado, el tallerista Nelson Aduviri Mamani falleció con un disparo de arma de fuego luego de un enfrentamiento con la Policía mientras se registraba un bloqueo en Patacamaya.

Cerca de 1.680 mecánicos y sus ayudantes, 42 administradores de las playas de exhibición de los vehículos, 60 comerciantes de alimentos y 36 choferes y voceadores del transporte público que llega al área ya no podrán trabajar por la disminución de visitantes y la menor afluencia de los empleados. Gueli Alvarado, responsable del Taller e Importadora Doraibu Motors, anticipó que la situación tiende a empeorar en diez días, cuando se vendan todos los vehículos que lograron ingresar antes del 4 de diciembre. El sub gerente de ZofraInd, Carlos Galleguillos, informó que existen cerca de 1.700 autos almacenados. Entre el primer día de prohibición y el 15 de diciembre, entraron sólo 715 autos, antes llegaban entre 1.800 a 2.000 por mes. “Se están vendiendo los que llegaron en noviembre, por eso la salida (de autos) no ha caído mucho”. En esas fechas se transformaron 1.797 motorizados, el promedio era de 2.000 por mes.

Franklin, trabajador del taller Alcázar, contó que antes había mucha demanda de mano de obra, entre mecánicos, tableristas (cambiador del tablero de control), aerólogo (instalador de aire acondicionado) y electricistas más sus ayudantes. Todos eran jóvenes de 16 a 25 años.

Jhony, quien trabaja en el mismo lugar, dijo que el año pasado eran entre 40 y 45 personas trabajando en ese taller, ahora quedan 20 talleristas, de los que 15 esperan que algún auto llegue y cinco trabajan en el reciente coche que tienen. Afirmó que en tres semanas sólo participó en el cambio de volante de un motorizado.

En la Importadora Pacheco, Rocío Escóbar afirma que hubo una caída en las utilidades de 80 por ciento, porque ya no venden 30 autos semanales, sino cinco. De los 50 vehículos que tenían a inicios de diciembre, sólo tienen 10, ningún nuevo ingreso en 40 días. La ganancia de las comerciantes de comida bajó en 75 por ciento. Un dirigente de la Asociación de Comerciantes y Vivanderas 6 de Marzo, quien pidió reserva en su nombre, explicó que en un puesto de almuerzo preparaba de 150 platos a 200, pero hoy apenas sirve 20 o 50 platos.

Blanca, quien vende dulces, dijo que sus ingresos bajaron de 200 a 50 bolivianos, y el chofer de un minibús de la línea 652 advierte que pronto ya no habrá más transporte a la zona, porque en esa ruta no hay pasajeros en la tarde. “A partir de las cuatro se cierra la zona franca y ya no hay para traer ni para llevar”.

Las dos administradoras de las importadoras informaron que los autos que aún permanecen en los talleres subieron su precio entre 300 hasta 2.000 dólares, “porque son los últimos que quedan”.

Un minibús que antes valía 6.500 dólares, ahora lo ofrecen en 8.800 dólares. Un Nissan, para uso de taxi, subió de 3.200 a 3.500 dólares. Una vagoneta grande, de 6.000 a 7.000 dólares.

No hay comentarios:

Publicar un comentario