23 febrero 2014

Club Brasilias Bolivia, la pasión por un clásico popular

"Negra Brazuca”, "Don Titi” y "Cuca”, son algunos de sus nombres. Estos vehículos son miembros fundamentales de las familias a las que pertenecen y en las que, sobre sus cuatro ruedas, han sido parte de su cotidianidad. La afición por este popular modelo se comparte actualmente en un club de propietarios, el Club Brasilias Bolivia.
Su fidelidad a prueba del tiempo y la cambiante geografía de las ciudades bolivianas inspiró a un grupo de propietarios de los "brasas”, como llaman a sus brasilias, a conformar desde el año pasado un grupo que suma más de 40 miembros en La Paz, que existe también en Cochabamba y recientemente en Oruro, Potosí y Tarija.
Rodrigo Zenteno, propietario de un modelo 1981, llamado "Negra Brazuca”, tuvo la idea junto a otras personas de hacer un club que reuna a dueños de estos vehículos.
Pero no fue hasta septiembre de 2013 cuando se contactó con otros propietarios, Danilo Machicado, de La Paz, y Daniel Suárez, de Cochabamba, para iniciar el grupo.
"La primera reunión se hizo simultáneamente en La Paz y Cochabamba (…). Fue un día muy especial, ya que estuvimos sólo tres integrantes con nuestras brasilias y uno de ellos en una ‘peta’, pues su Brasilia se encontraba en mantenimiento. Somos un club nuevo, pero la amistad y la pasión por nuestras ‘brasas’ ha hecho que estemos muy unidos y fuertes” cuenta Zenteno.
"Brasas”, amor por un vehículo
El Club Brasilias Bolivia se reúne una vez al mes en la plaza Villarroel, generalmente sábado por la mañana. En las reuniones se cuentan anécdotas e historias de los "brasas” y de cómo se convirtieron en parte de cada una de las familias que los poseen, pero además sobre dónde encontrar repuestos y los proyectos de modificaciones de cada vehículo.
Organizan también sus primeros eventos. Entre ellos, una caravana a Copacabana para que la Virgen Morena bendiga a sus rendidoras máquinas, y ya hicieron una primera hacia la Cumbre.

Y es que cada Brasilia de este grupo parece haber tomado parte de la personalidad de su dueño. Unos tienen nuevos asientos, consolas, alternadores de motor -de otros automóviles- y sólo algunos mantienen sus características originales en el afán de conservar aquellos años de gloria.
Uno de los vehículos que mantiene sus características originales es "Cuca”, modelo 1980, y pertenece a Willy Álvarez. "Me lo compré en 1987 y adquirirlo me ha valido sacrificios y privaciones, por eso significa tanto para mí. Cuando vamos a salir en familia decimos: vamos en la ‘Cuca’; es sin duda un miembro más en el hogar”, dice.
A diferencia de "Cuca”, otros tienen DVD, televisión, equipo de sonido moderno y hasta escapes que despiden llamas de fuego. Ellos son los más "tuneados”, personalización de los vehículos a través de diferentes modificaciones mecánicas, interiores o exteriores.
"Le pondré un sistema turbo, éste es un proyecto para mí. Ya cambiamos la parte mecánica y estamos empezando con la de chapería. Cuando la compré, hace muy poco, ni siquiera encendía”, cuenta Diego Durán, dueño de "Buba”, un modelo 1975.

El vehículo creado en Brasil bajo la marca Volkswagen, cuyo nombre honra a la ciudad de Brasilia, fabricado entre 1973 y 1982 bajo el principio de ser práctico y económico para su uso en los centros urbanos, ha demostrado con este club tener seguidores acérrimos en Bolivia.
¿Por qué un Brasilia y no otro?
Su motor ruidoso y su no muy elegante carrocería, por así decirlo, son de las principales críticas que se hacen a la hora de hablar de estos automóviles, pero para sus propietarios ése es sólo un detalle.
¿Por qué un Brasilia y no otro vehículo más moderno? "Soporta bien la carga, ‘Sarita’ es un vehículo muy noble y que ha formado parte de momentos importantes de la familia”, cuenta Cristian Saravia junto a su padre Víctor, que también es miembro del club.

Para él es inevitable no tener un amor nostálgico por el vehículo que fue de la familia, aquel con el que se aprendió a conducir.

Paul Valenzuela manifiesta que se trata de economía. "Mi vehículo ("Mercedes”), modelo 1978, gasta 100 bolivianos de combustible en 20 días, eso no tiene competencia”.


Luis Beltrán tiene hace 20 años a su vehículo y fue heredado por su padre. "Este modelo representa dureza y no es como los vehículos modernos que son puro plástico, más frágiles”, dice el dueño de "X3MO”
El Club Brasilias Bolivia recibe además a automóviles Variant, ya que ellos también fueron creados por la marca Volkswagen. Los consideran algo así como primos.
"Mi Variant es del año 1978 y, bueno, le hice modificaciones mecánicas, como el motor que ahora tiene a bomba electrónica”, cuenta Javier Romero, dueño del "Número 4”.
Ya sea por herencia, por economía, por comodidad o ese amor innegable del hombre por la máquina, este nuevo grupo no sólo demuestra que los vehículos más famosos o costosos pueden tener un club de aficionados, sino también los de manufactura leal, aquellos que se convirtieron en compañeros fieles desde que les dieron un nombre.

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